¿Qué significa realmente confiar en Dios?

Únete al canal de: WhatsApp Telegram
Somoscristianos. Org
Somos Cristianos – Reflexiones diarias de fe y vida
¿Qué significa realmente confiar en Dios?
Cargando
/

Todo el mundo te dice lo mismo.

Confía en Dios. Ten fe. Suéltalo. Ponlo en Sus manos. Y uno escucha eso y dice que sí con la cabeza. Pero por dentro hay una pregunta que no siempre se atreve a salir: ¿pero cómo? ¿Cómo se hace eso en la práctica? ¿Cómo confías de verdad cuando tienes miedo? ¿Cuando no sabes qué va a pasar? ¿Cuando el problema no desaparece aunque ores todos los días?

Quiero hablar de eso hoy. Porque confiar en Dios no es lo que muchos creen que es.

Confiar en Dios no significa no tener miedo.

Mucha gente cree que si confía de verdad en Dios el miedo desaparece. Y cuando el miedo sigue ahí, sienten que algo está mal en su fe. Que no están confiando lo suficiente. Pero eso no es verdad. David, uno de los hombres de fe más grandes de la Biblia, escribió salmos llenos de miedo, de angustia, de preguntas sin respuesta. Y aun así confiaba en Dios. La confianza no es la ausencia del miedo. Es la decisión de seguir caminando aunque el miedo esté ahí.

Confiar en Dios no significa que todo va a salir como tú quieres.

A veces confundimos confiar con negociar. Oramos y en el fondo esperamos que si confiamos lo suficiente Dios va a hacer lo que le pedimos. Y cuando no pasa, sentimos que la confianza no funcionó. Pero confiar en Dios no es un método para conseguir lo que queremos. Es reconocer que Él sabe más que nosotros. Que Su plan es mejor que el nuestro aunque en este momento no lo entendamos. Que hay cosas que Él ve desde arriba que nosotros no podemos ver desde donde estamos parados.

Confiar en Dios no significa no hacer nada.

Algunos piensan que confiar es cruzarse de brazos y esperar a que Dios lo resuelva todo. Pero la Biblia muestra una y otra vez que Dios trabaja con personas que se mueven. Noé confió en Dios y construyó el arca. Los israelitas confiaron en Dios y caminaron alrededor de Jericó. Pedro confió en Jesús y salió del bote para caminar sobre el agua. La confianza no paraliza. Mueve. Te lleva a dar el siguiente paso aunque no veas el camino completo.

Entonces ¿qué es confiar en Dios de verdad?

Es levantarte en la mañana sin saber cómo va a resolverse todo y elegir creer que Él tiene el control de todas formas. Es orar no para convencer a Dios de que haga tu voluntad sino para alinearte con la Suya. Es soltar esa cosa que llevas cargando tanto tiempo con las manos apretadas y abrir las manos aunque te dé miedo soltarla. Es decirle a Dios honestamente: no entiendo lo que está pasando, tengo miedo, no sé hacia dónde voy, pero elijo confiar en ti de todas formas.

Eso es confiar. No es un sentimiento perfecto. Es una decisión imperfecta tomada todos los días.

Y lo más hermoso de todo es que Dios no te pide una fe perfecta. Te pide una fe real. Honesta. La fe de alguien que tiene dudas pero sigue caminando. La fe de alguien que tiene miedo pero sigue orando. La fe de alguien que no entiende pero sigue confiando.

Esa fe pequeña, imperfecta y honesta es suficiente para Él.

«Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos y Él enderezará tus sendas.» — Proverbios 3:5-6

Si hoy sientes que no sabes cómo confiar, que tu fe está tambaleando, que tienes más preguntas que respuestas, ora esto conmigo:

«Señor, quiero confiar en ti pero a veces no sé cómo hacerlo. Tengo miedo. Tengo dudas. No entiendo todo lo que está pasando en mi vida. Pero hoy tomo la decisión de ponerte a ti por delante de mis propios planes. Guíame. Sostenme. Y ayúdame a confiar en ti no solo cuando todo está bien sino también cuando todo duele. Amén.»

Somos Cristianos, conectando corazones con Cristo.

También te puede interesar:

COMENTARIOS EN SOMOSCRISTIANOS