¿Por qué Pablo no dice que luches, sino que huyas?

Únete al canal de: WhatsApp Telegram
Somoscristianos. Org
Somos Cristianos – Reflexiones diarias de fe y vida
¿Por qué Pablo no dice que luches, sino que huyas?
Cargando
/

Hay batallas que Dios te llama a pelear.

Pero hay una en particular donde la instrucción es diferente.

No te dice que resistas.

No te dice que demuestres qué tan fuerte eres.

No te dice que te acerques para probar tu madurez espiritual.

Te dice algo mucho más simple:

Huye.

Eso es exactamente lo que escribió el apóstol Pablo:

«Huyan de la inmoralidad sexual.» (1 Corintios 6:18)

Y es interesante porque en casi ninguna otra área usa una palabra tan directa.

¿Por qué?

Porque la tentación sexual tiene una característica que la hace diferente.

Muchos creen que son más fuertes de lo que realmente son.

Piensan: «Yo puedo controlarlo.»

«Solo voy a ver un poco.»

«Solo voy a hablar con esa persona.»

«Solo voy a acercarme, pero no voy a caer.»

Y muchas veces la caída comienza precisamente ahí.

No cuando pecamos.

Sino cuando creemos que somos lo suficientemente fuertes para jugar cerca del fuego.

Piensa en José, el hijo de Jacob.

Cuando la esposa de Potifar intentó seducirlo, José no se quedó a negociar.

No se quedó a demostrar su fortaleza espiritual.

No intentó convencerla.

Salió corriendo.

Literalmente huyó.

Y esa decisión salvó su integridad.

A veces pensamos que la valentía consiste en quedarse.

Pero en ciertas situaciones, la verdadera valentía consiste en irse.

Cerrar la conversación.

Apagar la pantalla.

Bloquear el contacto.

Cambiar de lugar.

Alejarse de aquello que sabemos que puede arrastrarnos.

La Biblia está llena de ejemplos que nos recuerdan esta realidad. Sansón perdió su fuerza, David cayó en adulterio y Salomón terminó desviando su corazón. Y si miramos nuestra época, también encontramos pastores, sacerdotes, líderes, empresarios y políticos cuya vida quedó marcada por no alejarse a tiempo de una tentación. Nadie es tan fuerte como para jugar con fuego y no quemarse.

Dios conoce nuestra naturaleza mejor que nosotros mismos.

Por eso no nos dice que juguemos con la tentación.

Nos dice que huyamos de ella.

Porque hay puertas que es mejor no abrir.

Conversaciones que es mejor no comenzar.

Lugares a los que es mejor no entrar.

Y contenidos que es mejor no mirar.

Y en nuestros tiempos hay algo que muchas generaciones anteriores nunca tuvieron: una tentación que llevamos en el bolsillo. A veces aparece disfrazada de entretenimiento. Un video, una imagen o una persona actuando de manera provocativa puede parecer algo sin importancia. Pero no todo lo que parece inofensivo realmente lo es.

Pablo incluso añade algo muy profundo:

«El que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo.»

Es un pecado que deja heridas emocionales, espirituales y muchas veces también físicas.

Por eso Dios no nos advierte para quitarnos algo bueno.

Nos advierte para protegernos.

Porque detrás de cada mandamiento de Dios hay amor.

Y detrás de cada límite que Él pone, hay protección.

Si hoy estás enfrentando una tentación, no te preguntes qué tan cerca puedes estar sin caer.

Pregúntate qué tan lejos puedes estar para permanecer firme.

A veces la victoria más grande no es resistir.

Es huir a tiempo.

Antes de terminar, te dejo una reflexión para que la medites durante unos momentos:

La tentación sexual no se vence demostrando fuerza, sino tomando distancia. Muchas veces pensamos que caeremos porque somos débiles, pero la realidad es que muchas caídas ocurren cuando creemos que somos fuertes. La sabiduría no consiste en acercarse al borde para probar cuánto aguantamos, sino en alejarnos de aquello que sabemos que puede hacernos tropezar. Hay victorias que no se consiguen peleando, sino alejándose a tiempo.

Te invito a que me acompañes en esta oración.

Señor, dame sabiduría para reconocer aquello que puede apartarme de Ti. Ayúdame a no confiar en mis propias fuerzas, sino en Tu dirección. Dame el valor para alejarme de toda tentación y la humildad para reconocer mis debilidades. Guarda mi corazón, mis pensamientos y mi cuerpo para honrarte en todo lo que haga. En el nombre de Jesús. Amén.

SomosCristianos.
Conectando corazones con Cristo.

Artículo anterior

También te puede interesar:

COMENTARIOS EN SOMOSCRISTIANOS