Las personas que Dios quita de tu vida lo hacen por una razón.

Únete al canal de: WhatsApp Telegram
Somoscristianos. Org
Somos Cristianos – Reflexiones diarias de fe y vida
Las personas que Dios quita de tu vida lo hacen por una razón.
Cargando
/

Había alguien que era parte de tu vida todos los días. Alguien con quien hablabas, reías, contabas. Y un día esa persona ya no estaba.

Tal vez se fue sin decir nada. Tal vez hubo una pelea que nunca se arregló. Tal vez simplemente fue alejándose poco a poco hasta que un día te diste cuenta de que ya no estaba. Y duele. Duele más de lo que uno quisiera admitir.

Pero hay algo que quiero decirte hoy, y te lo digo con cariño: no todas las personas que pierdes son una pérdida.

A veces Dios quita personas de tu vida no para hacerte daño, sino para cuidarte. Porque Él ve cosas que tú no puedes ver desde donde estás. Él ve el corazón de las personas. Ve adónde te lleva ese camino. Ve lo que esa relación te estaba haciendo por dentro, aunque por fuera todo pareciera normal.

Hay personas que Dios quita porque te estaban frenando. Estabas tan ocupado cuidando esa relación que no tenías tiempo ni energía para crecer, para avanzar, para ser quien realmente eres. Y Dios, que te conoce mejor que tú mismo, dijo: hasta aquí.

Hay personas que Dios quita porque te estaban haciendo daño sin que tú lo notaras. No siempre el daño viene de golpes o gritos. A veces viene de palabras que te hacen sentir pequeño. De personas que solo están cuando las necesitan. De relaciones que te dejan vacío cada vez que termina una conversación.

Y hay personas que Dios quita simplemente porque su tiempo en tu vida ya terminó. No porque fueran malas. No porque tú fallaste. Sino porque cada persona llega a tu vida con un propósito, y cuando ese propósito se cumple, Dios los mueve. A ellos y a ti. Hacia donde cada uno necesita estar.

«Hay un momento para todo lo que se hace bajo el sol.» — Eclesiastés 3:1

Yo sé que eso no quita el dolor. Sé que a veces uno mira el teléfono esperando un mensaje que ya no va a llegar. Sé que hay sillas vacías en la mesa que duelen más que cualquier otra cosa. Y no te voy a decir que no sientas eso, porque sería mentirte.

Pero sí te digo esto: el espacio que esa persona dejó no es un hueco vacío. Es lugar que Dios está preparando para algo mejor. Para personas que sí van a quedarse. Para relaciones que te van a sumar, no restar. Para vínculos que van a nacer desde un lugar más sano, más real, más bonito.

No tienes que entender ahora por qué se fue. No tienes que forzarte a estar bien antes de tiempo. Solo confía en que Dios no quita nada sin tener un plan para lo que viene después.

Si hoy sientes ese dolor de alguien que ya no está, ora esto conmigo:

«Señor, me duele esta ausencia. No siempre entiendo por qué permites que ciertas personas se vayan. Pero confío en que tú cuidas mi camino mejor de lo que yo pudiera hacerlo. Sana lo que duele y prepara mi corazón para lo que viene. Amén.»

Somos Cristianos, conectando corazones con Cristo.

También te puede interesar:

COMENTARIOS EN SOMOSCRISTIANOS