A mi esposa, gracias por ser una excelente madre.

รšnete al canal de: WhatsApp Telegram
Somoscristianos. Org
Somos Cristianos โ€“ Reflexiones diarias de fe y vida
A mi esposa, gracias por ser una excelente madre.
Cargando
/

Amor, esto es algo que debรญ decirte hace mucho tiempo.

Gracias, amor.

Gracias por ser la madre de nuestros hijos.
Gracias por cada noche que te desvelaste.
Gracias por cada lรกgrima que escondiste.
Gracias por cada comida servida con cansancio.
Gracias por cada abrazo dado cuando tรบ tambiรฉn necesitabas uno.
Gracias por amar a nuestros hijos de una manera que solo una madre puede amar.

A veces, como esposos, vemos la casa funcionando, los hijos creciendo, la ropa limpia, la comida lista, las tareas hechas, las citas recordadas, las preocupaciones atendidasโ€ฆ y cometemos el error de pensar que todo eso simplemente โ€œpasaโ€.

Pero no.
No pasa solo.

Detrรกs de todo eso estรกs tรบ.

Estรก tu paciencia cuando ya no tenรญas fuerzas.
Estรก tu voz corrigiendo con amor.
Estรกn tus manos trabajando sin descanso.
Estรก tu corazรณn cargando cosas que muchas veces nadie mรกs ve.

La Biblia dice: โ€œMuchas mujeres hicieron el bien; mas tรบ sobrepasas a todasโ€. Proverbios 31:29.

Y hoy quiero decirte que esas palabras me hacen pensar en ti.

Hemos tenido dรญas difรญciles, momentos de cansancio, discusiones, preocupaciones y temporadas donde tal vez no supimos valorarnos como debรญamos.

Pero aun asรญ, tรบ seguiste ahรญ.

Seguiste siendo madre.
Seguiste cuidando.
Seguiste amando.
Seguiste dando.

Y eso tiene un valor que no se puede pagar con dinero ni resumir en un regalo.

Yo he visto cรณmo nuestros hijos te buscan cuando algo les duele. He visto cรณmo tu presencia les da paz. He visto cรณmo, aunque a veces no te lo digan, ellos encuentran en ti un refugio. Y eso no es casualidad. Eso es el fruto de una madre que ha sembrado amor, tiempo, oraciรณn y entrega.

La Palabra de Dios dice: โ€œSe levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido tambiรฉn la alabaโ€. Proverbios 31:28.

Hoy quiero hacer precisamente eso: alabarte, reconocerte y bendecir tu vida.

Como esposo, tal vez muchas veces me faltaron palabras. Tal vez hubo dรญas en que debรญ ayudarte mรกs, entenderte mรกs, escucharte mรกs, abrazarte mรกs. Tal vez pensรฉ que tรบ podรญas con todo, sin darme cuenta de que tambiรฉn necesitabas apoyo, ternura y descanso.

Y por eso tambiรฉn quiero pedirte perdรณn.

Perdรณn por las veces que no vi tu cansancio.
Perdรณn por las veces que di por hecho tu esfuerzo.
Perdรณn por las veces que no te dije lo mucho que vales.
Perdรณn por las veces que olvidรฉ que antes de ser madre, tambiรฉn eres mujer, esposa, hija de Dios, y alguien que merece ser cuidada.

Porque ser madre no es fรกcil.

Ser madre es amar cuando estรกs cansada.
Es corregir aunque duela.
Es sonreรญr aunque tengas preocupaciones por dentro.
Es orar en silencio por los hijos cuando nadie te escucha.
Es cargar en el corazรณn lo que muchas veces no se puede explicar con palabras.

Y tรบ lo has hecho.

Con tus virtudes, con tus luchas, con tus dรญas buenos y tus dรญas difรญciles, tรบ has sido una bendiciรณn para nuestra casa.

La Biblia dice: โ€œHe aquรญ, herencia de Jehovรก son los hijos; cosa de estima el fruto del vientreโ€. Salmo 127:3.

Nuestros hijos son una herencia de Dios, sรญ. Pero Dios tambiรฉn les dio una madre. Y al ver tu amor por ellos, entiendo que el Seรฑor no se equivocรณ al ponerte en sus vidas.

Tรบ has sido instrumento de Dios en nuestra familia.

Cuando los cuidaste enfermos, Dios estaba usando tus manos.
Cuando los consolaste, Dios estaba usando tu voz.
Cuando los corregiste, Dios estaba formando su carรกcter.
Cuando oraste por ellos, Dios estaba escuchando el clamor de una madre.

Y aunque tal vez ellos no siempre lo entiendan ahora, un dรญa mirarรกn hacia atrรกs y se darรกn cuenta de todo lo que hiciste.

Recordarรกn tus consejos.
Recordarรกn tus sacrificios.
Recordarรกn tus abrazos.
Recordarรกn tus palabras.
Recordarรกn que, en los momentos mรกs importantes, mamรก estaba ahรญ.

Y yo tambiรฉn quiero recordarlo.

No quiero esperar a que pasen los aรฑos para decirte lo que vales. No quiero esperar a que llegue un momento difรญcil para reconocer tu amor. No quiero que este Dรญa de las Madres sea solo una fecha mรกs en el calendario.

Quiero que sea una oportunidad para darte las gracias.

Gracias por amar a nuestros hijos incluso cuando te han preocupado.
Gracias por tener paciencia cuando ellos no entendรญan.
Gracias por enseรฑarles con tu ejemplo.
Gracias por cuidar nuestra casa con amor.
Gracias por no rendirte.
Gracias por ser una madre que deja huellas.

Quizรก muchas personas ven solo una parte de ti. Pero Dios ha visto todo.

Dios ha visto tus desvelos.
Dios ha visto tus oraciones.
Dios ha visto tus miedos.
Dios ha visto tus lรกgrimas calladas.
Dios ha visto tu amor escondido en los detalles pequeรฑos.

Y nada de eso se pierde delante de ร‰l.

La Biblia dice: โ€œDios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habรฉis mostrado hacia su nombreโ€. Hebreos 6:10.

Dios no olvida.
Aunque a veces los hijos olviden.
Aunque a veces el esposo olvide.
Aunque a veces nadie diga gracias.

Dios no olvida.

Y yo tampoco quiero olvidar.

Quiero agradecerle al Seรฑor por tu vida. Porque nuestros hijos no solo recibieron una mamรก; recibieron una mujer que los ama con el alma. Una mujer que ha luchado por ellos. Una mujer que ha puesto su corazรณn en la familia. Una mujer que, aun con cansancio, ha seguido dando amor.

Amor, gracias por ser madre con entrega.
Gracias por ser el corazรณn de esta familia.
Gracias por cada detalle invisible.
Gracias por sostener muchas cosas cuando parecรญa que nadie las veรญa.
Gracias por cuidar lo mรกs valioso que Dios nos dio.

Y si algรบn esposo estรก leyendo esto, tal vez tambiรฉn necesita detenerse hoy y mirar a la mujer que tiene a su lado. No solo como esposa, sino como madre. Como esa mujer que ha cargado tanto, que ha amado tanto, que ha llorado tanto y que muchas veces solo necesitaba escuchar: โ€œLo estรกs haciendo bien. Gracias por todo.โ€

Porque una buena madre tambiรฉn necesita ser animada.
Tambiรฉn necesita ser abrazada.
Tambiรฉn necesita sentirse valorada.
Tambiรฉn necesita saber que su esfuerzo no ha sido en vano.

Te dejo esta reflexiรณn sencilla, pero desde el corazรณn: una esposa que ama a sus hijos es un regalo de Dios para la familia. No la demos por hecho. No esperemos a que sea demasiado tarde para reconocerla. Honremos su vida, cuidemos su corazรณn y demos gracias al Seรฑor por ella.

Amor, hoy quiero bendecirte.

Que Dios fortalezca tus manos.
Que Dios renueve tu corazรณn.
Que Dios te llene de paz en los dรญas difรญciles.
Que Dios te recuerde que tu amor ha sembrado semillas eternas en nuestros hijos.

Te invito a que me acompaรฑes en esta oraciรณn:

Seรฑor amado, gracias por la vida de mi esposa. Gracias porque la hiciste madre, porque le diste un corazรณn capaz de amar, cuidar, enseรฑar y sostener. Perdรณname por las veces que no supe valorar su esfuerzo como debรญa. Ayรบdame a honrarla, apoyarla y amarla mejor. Bendice su vida, fortalece su alma y permite que nuestros hijos siempre reconozcan el regalo tan grande que tienen en ella. Seรฑor, gracias por darme una esposa que ha sido una excelente madre. En el nombre de Jesรบs. Amรฉn.

En Somos Cristianos Conectamos Corazones con Cristo.

Tambiรฉn te puede interesar:

COMENTARIOS EN SOMOSCRISTIANOS