Muchos creen que Jesús aparece por primera vez en el Nuevo Testamento, cuando nace en Belén. Pero la verdad es mucho más sorprendente.
Mucho antes de que Jesús naciera, Dios ya había dejado pistas sobre Él por todas las Escrituras.
Lo que vamos a descubrir hoy se conoce como tipología bíblica. Es cuando Dios usa personas, acontecimientos, objetos o sacrificios en el Antiguo Testamento para anunciar o anticipar algo mucho mayor que se cumpliría en Jesucristo siglos después.
En otras palabras, son sombras que apuntan a una realidad más grande. Son señales que Dios dejó a lo largo de toda la Biblia para mostrarnos a su Hijo antes de que naciera en Belén.
Desde Génesis hasta Malaquías encontramos personas, acontecimientos, sacrificios y milagros que apuntaban hacia el Salvador que habría de venir.
Por ejemplo, cuando Abraham estuvo dispuesto a ofrecer a Isaac, vemos una imagen del Padre entregando a su Hijo.
Cuando los israelitas sacrificaban un cordero en la Pascua, estaban viendo una sombra del verdadero Cordero de Dios.
Cuando Moisés golpeó la roca y brotó agua para dar vida al pueblo, esa roca apuntaba a Cristo.
Cuando Jonás estuvo tres días y tres noches en el gran pez, estaba anticipando la muerte y resurrección de Jesús.
Y cuando el maná descendió del cielo para alimentar a Israel, anunciaba al verdadero Pan de Vida.
Nada de esto fue casualidad.
La Biblia no es una colección de historias separadas. Es una sola historia escrita por un solo Dios, con un solo propósito: mostrarle al mundo quién es Jesucristo.
Y quizás lo más hermoso es entender que cuanto más conocemos toda la Biblia, más conocemos a Cristo.
Antes de terminar, quiero dejarte esta reflexión: tal vez has leído muchas historias bíblicas durante años sin darte cuenta de que todas estaban señalando al mismo Salvador. Cuando comienzas a ver a Jesús en toda la Escritura, la Biblia deja de ser simplemente un libro de historias y se convierte en una poderosa revelación del amor de Dios por la humanidad.
Además, hoy comenzamos un recorrido muy especial. Durante las próximas publicaciones exploraremos una por una las principales tipologías bíblicas que encontramos en las Escrituras. Son alrededor de 77 ejemplos que muestran cómo Dios fue revelando a Jesucristo mucho antes de su nacimiento. Estoy seguro de que muchas de ellas te sorprenderán y te ayudarán a ver la Biblia con nuevos ojos.
Te invito a que me acompañes en esta oración:
Señor Jesús, abre mis ojos para comprender tu Palabra. Ayúdame a descubrirte en cada página de la Biblia y a conocerte más profundamente cada día. Gracias porque desde el principio tu plan fue salvarnos y acercarnos a Ti. En tu nombre. Amén.
SomosCristianos.
Conectando corazones con Cristo.




