Madre, tu amor es una bendición de Dios.

Únete al canal de: WhatsApp Telegram
Somoscristianos. Org
Somos Cristianos – Reflexiones diarias de fe y vida
Madre, tu amor es una bendición de Dios.
Cargando
/

Madre…
Dios puso en tus manos
una ternura que no se compra,
una fuerza que no se presume,
y un amor que muchas veces se entrega
sin que nadie lo aplauda.

TĆŗ has amado en silencio,
has llorado sin hacer ruido,
has sonreĆ­do aunque por dentro estuvieras cansada,
y has seguido de pie
cuando el corazón ya pedía descanso.

Hay abrazos tuyos
que todavĆ­a sanan heridas.
Hay palabras tuyas
que siguen alumbrando caminos.
Hay oraciones tuyas
que quizÔ nadie escuchó,
pero Dios sí las recibió.

Madre…
cuƔntas veces diste lo mejor de ti
sin saber si alguien lo notaba.
CuÔntas veces te quedaste al último,
sirviendo la mesa,
cuidando la casa,
velando el sueƱo,
guardando preocupaciones
para que otros pudieran vivir tranquilos.

Y aun asĆ­,
tu amor nunca se quedó pequeño.

Porque una madre ama
cuando hay alegrĆ­a,
pero tambiƩn cuando hay dolor.
Ama cuando el hijo acierta,
pero tambiƩn cuando se equivoca.
Ama cuando la abrazan,
pero tambiƩn cuando la olvidan.
Ama con una paciencia
que solo Dios puede entender.

La Biblia dice:

ā€œSe levantan sus hijos y la llaman bienaventurada.ā€
Proverbios 31:28

Y hoy queremos hacer eso.
Levantarnos con gratitud
y llamarte bendecida.

Bendecida por cada sacrificio.
Bendecida por cada noche sin dormir.
Bendecida por cada comida servida con amor.
Bendecida por cada consejo repetido mil veces.
Bendecida por cada lÔgrima escondida en oración.

Madre…
tal vez no siempre te dijimos gracias.
Tal vez no siempre supimos valorar
todo lo que cargabas por dentro.
Tal vez crecimos
y olvidamos que detrƔs de nuestra vida
habĆ­a una mujer orando, luchando, esperando.

Pero hoy queremos decirte algo:

Gracias por no rendirte.
Gracias por cuidarnos.
Gracias por corregirnos.
Gracias por cubrirnos con tus oraciones.
Gracias por amar incluso cuando dolĆ­a.
Gracias por ser refugio
cuando el mundo parecĆ­a demasiado frĆ­o.

Dios te vio, madre.
Te vio en la cocina.
Te vio en el hospital.
Te vio en la madrugada.
Te vio en tus preocupaciones.
Te vio cuando fingĆ­as estar bien.
Te vio cuando pedĆ­as fuerzas
para seguir siendo fuerte por los demƔs.

Y si muchas veces el mundo no te reconoció,
el cielo sĆ­ sabe tu nombre.

Porque una madre no es perfecta,
pero su amor muchas veces se parece
a una pequeƱa ventana
por donde entra la gracia de Dios.

Madre,
eres poema vivo,
eres abrazo que calma,
eres lƔmpara encendida,
eres casa aunque estemos lejos,
eres memoria que vuelve,
eres oración que nos alcanza
aunque ya no estemos cerca.

Que Dios bendiga tus manos,
porque con ellas serviste.
Que Dios bendiga tus ojos,
porque con ellos velaste.
Que Dios bendiga tu voz,
porque con ella enseƱaste.
Que Dios bendiga tu corazón,
porque con Ʃl amaste
mƔs de lo que muchos alcanzan a entender.

Y si hoy tienes a tu madre contigo,
abrƔzala.
LlƔmala.
Dile gracias.
No esperes a que el tiempo te enseƱe
lo que el amor pudo decir a tiempo.

Y si tu madre ya partió,
recuerda con ternura.
Dios no pierde ninguna lƔgrima,
y el amor sembrado por una madre
nunca muere del todo;
sigue viviendo en los hijos,
en los recuerdos,
en las oraciones,
en las cosas buenas que aprendimos de ella.

Madre…
hoy te honramos.
No solo por lo que hiciste,
sino por lo que eres.
Una bendición de Dios.
Un regalo que marca la vida.
Un amor que deja huellas
donde el alma nunca olvida.

Somos Cristianos, conectando corazones con Cristo.

TambiƩn te puede interesar:

COMENTARIOS EN SOMOSCRISTIANOS