En Somoscristianos.org conectamos corazones con Cristo.
Hay algo triste que sucede en muchas congregaciones y que casi nadie se atreve a decir: cuando alguien se va de la iglesia โya sea porque Dios lo guiรณ a otro lugar, porque se sintiรณ incรณmodo, o porque lo corrieronโ de repente los que antes eran sus โhermanos en Cristoโ dejan de hablarle. Ya no lo saludan igual, ya no lo invitan a los eventos, e incluso algunos llegan a decir: โya no es de los nuestrosโ. Pero ยฟdesde cuรกndo el cuerpo de Cristo se dividiรณ por edificios o nombres?
Esta actitud se ha vuelto tan comรบn que muchos cristianos viven con miedo de cambiar de iglesia aunque Dios los estรฉ moviendo a otro lugar. Temen ser juzgados, seรฑalados o tratados como si hubieran traicionado a su familia espiritual. Sin embargo, la Biblia nos enseรฑa que la iglesia no es un club ni una marca registrada, sino el cuerpo vivo de Cristo, compuesto por millones de creyentes en todo el mundo.
Cuando la iglesia se convierte en un cรญrculo cerrado.
He escuchado muchas veces frases como: โse fue de la coberturaโ, โya no estรก bajo autoridadโ, o โya no pertenece aquรญโ. Y aunque hay un punto vรกlido en el sentido de mantener orden espiritual, muchas veces lo que hay detrรกs de esas palabras es orgullo disfrazado de celo espiritual.
Hay pastores o lรญderes que sienten que si alguien se va de su congregaciรณn, estรก siendo rebelde o ingrato. Algunos miembros, en lugar de orar por esa persona, comienzan a hablar de ella como si hubiera cometido un pecado. Y tristemente, los lazos de amistad que se formaron por aรฑos desaparecen de un dรญa para otro.
Pero ยฟdรณnde quedรณ el amor fraternal? ยฟNo dice la Palabra que somos un solo cuerpo en Cristo?
Romanos 12:5 nos recuerda:
โAsรญ nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.โ
Eso significa que aunque alguien cambie de iglesia, sigue siendo parte del mismo cuerpo. Nadie deja de ser โmiembro del cuerpoโ porque asista a otro templo. Serรญa tan absurdo como si la mano dijera al pie: โya no te necesito porque te fuiste a otra casaโ.
Cuando la amistad depende de la congregaciรณn.
Un hermano me contรณ hace poco su experiencia. Despuรฉs de servir por aรฑos en su iglesia local, comenzรณ a sentir en oraciรณn que Dios lo estaba llamando a un nuevo ministerio. Lo hablรณ con su pastor, y aunque fue respetuoso, notรณ un cambio inmediato. Algunos amigos que antes lo buscaban todos los dรญas, dejaron de contestar sus mensajes. Otros comenzaron a evitarlo. โMe duele โme dijoโ porque pensรฉ que รฉramos amigos, no solo compaรฑeros de iglesia.โ
Y cuรกnta verdad hay en eso. Muchos cristianos confunden la comuniรณn con la membresรญa. No somos amigos solo porque nos vemos cada domingo o servimos en el mismo grupo. La verdadera comuniรณn nace del amor de Cristo que habita en nosotros.
1 Juan 4:7 dice:
โAmados, amรฉmonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido de Dios y conoce a Dios.โ
Si alguien deja de amarte porque ya no vas a su iglesia, entonces nunca te amรณ realmente con el amor de Dios, sino con una amistad condicionada a su cรญrculo.
El peligro del โespรญritu de competenciaโ entre iglesias.
Otro problema que surge es el de los celos entre congregaciones. Algunos pastores o lรญderes ven a otras iglesias como si fueran rivales. Si un miembro se va, se interpreta como una pรฉrdida o una traiciรณn. Pero el Reino de Dios no compite, coopera.
Jesรบs nunca dijo โedificarรฉ mis iglesiasโ, en plural. Dijo:
โY yo tambiรฉn te digo, que tรบ eres Pedro, y sobre esta roca edificarรฉ mi iglesiaโ (Mateo 16:18).
Una sola Iglesia, con diferentes congregaciones. No es la โiglesia del Pastor Aโ o la โiglesia del Pastor Bโ. Es la Iglesia de Cristo. Si de verdad todos predicamos al mismo Seรฑor, ยฟpor quรฉ actuamos como si hubiera bandos?
El apรณstol Pablo tambiรฉn tuvo que corregir este mismo problema en Corinto. Algunos decรญan: โyo soy de Pabloโ, otros โyo soy de Apolosโ. Pero Pablo respondiรณ con claridad:
โยฟAcaso estรก dividido Cristo? ยฟFue crucificado Pablo por vosotros? ยฟO fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?โ (1 Corintios 1:13).
Si Pablo viviera hoy, probablemente dirรญa: โยฟacaso estรก dividido Cristo entre iglesias, denominaciones o nombres? ยฟFue crucificada la denominaciรณn por ti? ยฟO fuiste bautizado en el nombre de tu congregaciรณn?โ
Dios usa distintos lugares para un mismo propรณsito.
A veces, cuando una persona se va de una iglesia, no es porque haya pecado o se haya desviado. A veces simplemente Dios tiene un nuevo propรณsito. Tal vez hay dones que solo florecerรกn en otro ambiente. O tal vez Dios quiere usarlo para bendecir una nueva obra.
El problema es que muchos no lo entienden asรญ. Les cuesta creer que Dios tambiรฉn puede hablar a travรฉs de otro ministerio. Sin embargo, la Palabra es clara:
1 Corintios 12:4-6 dice:
โAhora bien, hay diversidad de dones, pero el Espรญritu es el mismo. Hay diversidad de ministerios, pero el Seรฑor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.โ
Cada iglesia local es una extensiรณn del Reino. Ninguna es โla รบnica correctaโ. Pensar lo contrario es arrogancia espiritual.
Lo que realmente duele al irse.
Cuando alguien deja una iglesia, muchas veces no sufre por el cambio de lugar, sino por la pรฉrdida de los lazos. Duele que te ignoren los que antes te llamaban โhermanoโ. Duele que los mismos que te abrazaban con amor ahora pasen de largo.
Y es que el ser humano tiene la tendencia de aterrizar lo espiritual en estructuras humanas. Convertimos las iglesias en pequeรฑos mundos cerrados donde, si no estรกs adentro, ya no perteneces. Pero el amor de Dios no tiene fronteras ni paredes.
Jesรบs amรณ a los fariseos que lo criticaban, a los samaritanos que eran rechazados, y hasta a los romanos que lo crucificaron. ยฟCรณmo no amar entonces a un hermano que simplemente ahora asiste a otro lugar?
Volver al amor del principio.
El libro de Apocalipsis nos recuerda algo muy importante:
โPero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.โ (Apocalipsis 2:4).
Cuando dejamos que los celos o el orgullo dividan a la Iglesia, estamos dejando ese amor. Porque el amor no busca lo suyo, no compite, no tiene celos. El amor se goza en la verdad y desea lo mejor para el otro, estรฉ donde estรฉ.
Si un hermano se va a otra congregaciรณn, lo correcto serรญa bendecirlo, orar por รฉl, y desearle que Dios lo use poderosamente. Si realmente amamos a Cristo, deberรญamos alegrarnos de que su Reino se expanda, no de que se reduzca a nuestras cuatro paredes.
Recordemos que todos servimos al mismo Seรฑor.
El dรญa que entendamos que no somos enemigos, sino compaรฑeros de misiรณn, habrรก mรกs unidad en el cuerpo de Cristo. No hay โmi iglesiaโ y โtu iglesiaโ. Hay un solo Seรฑor, un solo Salvador, un solo Espรญritu.
Efesios 4:4-6 lo resume perfectamente:
โUn cuerpo, y un Espรญritu, como fuisteis tambiรฉn llamados en una misma esperanza de vuestra vocaciรณn; un Seรฑor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.โ
Si esa verdad viviera en nosotros, no habrรญa iglesias con competencia, ni lรญderes con celos, ni miembros dolidos por la separaciรณn. Serรญamos un solo pueblo que se alegra cuando el otro crece.
Reflexiรณn final.
Si en algรบn momento te fuiste de una iglesia y sentiste el rechazo de quienes considerabas hermanos, no dejes que eso te aleje de Dios. Los hombres fallan, pero Cristo nunca. Su amor no depende de la congregaciรณn que elijas, sino de la relaciรณn que tengas con รl.
Y si tรบ sigues en la misma iglesia y alguien mรกs se va, no lo juzgues ni lo ignores. Llรกmalo, bendรญcelo, ora por รฉl. No sabes cuรกnta sanidad puede traer un simple mensaje que diga: โhermano, aunque ya no estemos en la misma iglesia, sigues siendo parte de mi vida en Cristoโ.
Ese tipo de amor es el que verdaderamente refleja a Jesรบs. No el que se limita por las paredes de un templo, sino el que trasciende denominaciones, distancias y diferencias. Porque la Iglesia de Cristo no tiene fronteras; su รบnico lรญmite es el amor.
Oraciรณn final:
Seรฑor Jesรบs, ensรฉรฑanos a amar mรกs allรก de los nombres de las iglesias. Quita de nosotros los celos, la competencia y el orgullo espiritual. Que podamos ver a nuestros hermanos con tus ojos, sin juzgar, sin dividirnos, y sin olvidar que todos somos parte del mismo cuerpo. Restaura las amistades que se rompieron por causa de los muros religiosos y une a tu pueblo en un solo corazรณn. En tu nombre oramos, amรฉn.




