Quédate hasta el final… si estás dejando tu vida en el trabajo pero no la estás disfrutando, esto te va a hacer pensar.
Esto dice Eclesiastés 2:26:
“Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; pero al pecador le da la tarea de recoger y amontonar, para dárselo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.”
Esto lo escribió Salomón… y no lo dijo como teoría, lo dijo desde la experiencia. Él lo tuvo todo, y aun así vio algo que hoy sigue pasando exactamente igual.
Hay hombres que se parten el lomo toda la vida.
Trabajan sin descanso, sacrifican tiempo con su familia y con ellos mismos… pensando que algún día van a disfrutar lo que están construyendo.
Pero ese “algún día” muchas veces no llega.
Llega el cansancio, llega la enfermedad, llega la distancia en la familia…
o incluso puede llegar la muerte antes de que alcances a disfrutarlo,
Y lo más duro…
es que muchas veces todo eso que juntaste termina en manos de otros.
A veces en manos de personas que ni valoran lo que costó…
y alguien más disfruta lo que tú nunca viviste.
Pero Salomón no está diciendo “no trabajes”.
Está diciendo algo más profundo: si tu vida solo se trata de acumular… te vas a perder lo más importante.
Porque Dios no solo quiere darte cosas…
quiere darte sabiduría para vivir, y gozo para disfrutar lo que ya tienes.
Te dejo esta reflexión con toda honestidad:
¿Estás construyendo una vida que realmente puedes vivir… o solo estás dejando todo listo para que alguien más lo disfrute?
Porque al final… no gana el que más junta.
Gana el que sí aprendió a vivir.
Te invito a que me acompañes en esta oración…
Señor, enséñame a no perder mi vida en cosas que no llenan. Dame sabiduría para vivir y disfrutar lo que tú me das hoy. En el nombre de Jesús, amén.
En Somos Cristianos conectamos corazones con Cristo.




