¿Por qué Jesús dijo que al que tiene se le dará más… y al que no tiene se le quitará? 

Únete al canal de: WhatsApp Telegram
Somoscristianos. Org
Somos Cristianos – Reflexiones diarias de fe y vida
¿Por qué Jesús dijo que al que tiene se le dará más… y al que no tiene se le quitará? 
Cargando
/

Esto parece injusto… pero no lo es.

Jesús dijo algo que, si lo lees rápido, puede confundirte:

“Al que tiene, se le dará más; y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.”

(Mateo 13:12)

A primera vista suena duro… como si Dios favoreciera a unos y abandonara a otros. Pero cuando lees el contexto antes y después, todo cambia.

En ese momento, Jesús estaba enseñando la parábola del sembrador. Hablaba de semillas que caen en diferentes tipos de tierra: algunas crecen, otras se secan, otras se ahogan. Y luego explica por qué habla en parábolas.

No todos escuchan igual.

Algunos oyen… pero no quieren entender.

Otros oyen… y su corazón sí está dispuesto.

Por eso Jesús dice esa frase.

“El que tiene” no es el que tiene dinero.

Es el que tiene un corazón abierto, hambre de Dios, disposición para aprender.

Ese recibe más. Más claridad, más entendimiento, más cercanía con Dios.

Pero “el que no tiene” es el que escucha sin interés, el que oye pero no quiere cambiar, el que endurece su corazón.

A ese… hasta lo poco que entendía, lo pierde.

No porque Dios sea injusto… sino porque su propio corazón se cierra.

Ahora, esto se confirma todavía más cuando Jesús repite la misma idea en otro momento, pero con otro ejemplo.

En la parábola de los talentos (Mateo 25), un señor reparte responsabilidades a sus siervos. Dos de ellos trabajan, multiplican lo que recibieron… pero uno tiene miedo y entierra lo que se le dio.

¿Y qué pasa?

Al final, el que no hizo nada… pierde incluso lo que tenía.

Y Jesús vuelve a decir:

“Al que tiene, se le dará más… y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.”

(Mateo 25:29)

Aquí ya se ve clarísimo:

Dios no está hablando de favoritismo.

Está hablando de respuesta.

Si tú recibes algo de Dios —una palabra, una oportunidad, un llamado— y lo valoras, lo cuidas, lo usas… eso crece.

Pero si lo ignoras, lo descuidas, lo entierras por miedo o indiferencia… poco a poco se apaga.

No es castigo… es consecuencia.

Es como la fe.

Si la alimentas, crece.

Si la ignoras, se enfría.

Jesús está enseñando un principio profundo pero muy sencillo:

Lo que haces con lo que Dios te da… determina lo que sigue en tu vida.

Y aquí es donde esto deja de ser teoría… y se vuelve personal.

Porque no importa si hoy sientes que tienes mucho o poco.

Lo importante es esto:

¿Qué estás haciendo con lo que ya Dios puso en tus manos?

Porque hay personas esperando “más” de Dios…

pero no han hecho nada con lo que ya recibieron.

Y hay otros que empezaron con poco…

pero como fueron fieles, hoy viven en abundancia espiritual.

Te dejo esta reflexión, piénsala con calma:

¿Estoy aprovechando lo que Dios ya me mostró… o lo estoy dejando pasar?

Y si sientes que te has detenido, que has enterrado lo que Dios te dio… todavía estás a tiempo de empezar otra vez.

Te invito a que me acompañes en esta oración:

Señor, abre mi corazón.

No quiero escuchar por costumbre… quiero entender de verdad.

Enséñame a valorar lo que ya me has dado,

a ser fiel en lo pequeño,

y a no enterrar lo que Tú pusiste en mis manos.

Haz crecer en mí lo que hoy parece poco.

En el nombre de Jesús, amén.

Somos Cristianos, conectando corazones con Cristo.

También te puede interesar:

COMENTARIOS EN SOMOSCRISTIANOS