A veces no es que no quieras acercarte a Dios… es que no sabes por dónde empezar.
La Biblia puede sentirse grande y, si comienzas sin una guía, es fácil perderse. Pero cuando hay un orden, todo empieza a tener sentido.
Este es un camino sencillo para principiantes: primero conoces a Jesús, luego entiendes la fe y después comprendes el resto de la Biblia.
1. Empieza con Jesús (Nuevo Testamento)
Aquí conoces el corazón de Dios.
San Juan
San Marcos
San Mateo
San Lucas
2. Entiende cómo comenzó todo
Aquí ves el nacimiento de la iglesia.
Hechos de los Apóstoles
3. Aprende a vivir la fe (enseñanza práctica)
Directo a la vida diaria.
Santiago
1 Pedro
2 Pedro
1 Juan
2 Juan
3 Juan
4. Profundiza en tu fe (doctrina y crecimiento)
Aquí todo empieza a encajar.
Romanos
1 Corintios
2 Corintios
Gálatas
Efesios
Filipenses
Colosenses
1 Tesalonicenses
2 Tesalonicenses
1 Timoteo
2 Timoteo
Tito
Filemón
Hebreos
5. Cierra el Nuevo Testamento
Ya con base, entiendes lo más complejo.
San Judas
Apocalipsis
6. Entra al Antiguo Testamento con entendimiento
Fundamentos (el origen de todo)
Génesis
Éxodo
Levítico
Números
Deuteronomio
Historia del pueblo de Dios
Josué
Jueces
Rut
1 Samuel
2 Samuel
1 Reyes
2 Reyes
1 Crónicas
2 Crónicas
Esdras
Nehemías
Ester
Sabiduría para la vida diaria
Job
Salmos
Proverbios
Eclesiastés
Cantares
Profetas mayores
Isaías
Jeremías
Lamentaciones
Ezequiel
Daniel
Profetas menores
Oseas
Joel
Amós
Abdías
Jonás
Miqueas
Nahúm
Habacuc
Sofonías
Hageo
Zacarías
Malaquías
GUÍA PRÁCTICA PARA LEER LA BIBLIA
Tiempo ideal diario
10 a 15 minutos al día es suficiente. No necesitas más… necesitas constancia.
Antes de empezar
Haz una oración corta:
“Señor, háblame hoy a través de tu Palabra.”
Cómo leer
No corras. Lee despacio y trata de entender, no solo avanzar.
Si no entiendes algo
No te frustres. Sigue leyendo y después regresas.
Qué hacer con lo importante
Marca o guarda los versículos que te hablen. Eso es lo que Dios quiere tratar contigo.
Hazlo hábito
Lee siempre a la misma hora. Eso ayuda a no dejarlo.
Si fallas un día
No te detengas. No empieces de nuevo… solo continúa.
Te dejo esta reflexión para que la guardes en tu corazón:
Dios no te está pidiendo que entiendas toda la Biblia en un día. Te está invitando a conocerlo paso a paso. Y cuando empiezas en el lugar correcto, su Palabra deja de ser confusa… y se vuelve viva.
Te invito a que me acompañes en esta oración:
Señor, guíame en tu Palabra. Enséñame a leer con entendimiento y con un corazón dispuesto. Ayúdame a no rendirme y a encontrarte en cada página. Amén.
Somos Cristianos, conectando corazones con Cristo.
H




