“En el principio Dios creó los cielos y la tierra. La tierra no tenía forma y estaba vacía; las tinieblas cubrían el abismo y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.”
Génesis 1:1-2
A veces la vida se siente justo así… como un comienzo desordenado, lleno de confusión y con más preguntas que respuestas. Y uno piensa que no tiene forma, que está vacío, que no trae dirección.
Pero mira algo poderoso: antes de que existiera luz, antes de que hubiera orden, antes de que hubiera belleza… el Espíritu de Dios ya se movía.
Eso significa que Dios no necesita que tú tengas todo claro para empezar algo grande. Él no espera a que estés perfecto, ni a que tengas todo bajo control. Dios se mueve incluso cuando tú estás quebrado, confundido o perdido.
Donde tú ves caos, Dios ve un inicio.
Donde tú ves tinieblas, Dios ya está preparando luz.
Donde tú ves vacío, Él ve propósito que aún no has descubierto.
No te desesperes por cómo se ve tu principio. Dios crea las mejores historias desde los comienzos más difíciles. Y si su Espíritu se está moviendo, aunque tú no lo sientas todavía, algo poderoso está por formarse en tu vida.
SomosCristianos conectando corazones con Cristo.




