Cuando un hijo es favorito, toda la familia paga el precio.

รšnete al canal de: WhatsApp Telegram

A veces no lo decimos en voz alta, pero en el fondo del corazรณn sabemos que algo no estรก bien. Hay padres que aman a todos sus hijosโ€ฆ pero no de la misma manera. Y ese pequeรฑo desequilibrio, casi invisible al principio, puede terminar rompiendo relaciones para toda la vida.

La Biblia no maquilla este tema. Al contrario, lo expone con crudeza para que aprendamos de los errores del pasado.

Isaac tuvo preferencia por Esaรบ, mientras Rebeca se inclinaba por Jacob. Esa divisiรณn sembrรณ engaรฑo, resentimiento y separaciรณn. Aรฑos despuรฉs, Jacob โ€”quien sufriรณ las consecuencias de ese favoritismoโ€” repitiรณ el mismo error con Josรฉ. Lo amรณ mรกs que a sus hermanos, lo distinguiรณ, lo expuso. ยฟEl resultado? Odio, traiciรณn, una familia fracturada y lรกgrimas que duraron aรฑos.

La Palabra lo deja claro:
โ€œLos hermanos de Josรฉ vieron que su padre lo amaba mรกs que a todos ellos, y lo aborrecรญanโ€.
Gรฉnesis 37:4

No fue Josรฉ el problema. Fue el favoritismo.

El error no estuvo en amar, sino en amar mal. En mostrar preferencias. En hacer sentir a unos menos valiosos que otros.

Dios nunca nos llama a amar a nuestros hijos de forma desigual. ร‰l mismo es el ejemplo perfecto.
โ€œPorque Dios no hace acepciรณn de personasโ€.
Romanos 2:11

Cuando un padre o una madre tiene un hijo favorito, aunque no lo diga, los demรกs lo sienten. Los hijos no son tontos. Perciben las miradas, las comparaciones, los silencios, los permisos que unos tienen y otros no. Y con el tiempo, eso se convierte en heridas profundas: inseguridad, competencia, envidia, distanciamiento emocionalโ€ฆ incluso odio entre hermanos.

El libro de Proverbios nos advierte indirectamente cuando habla del daรฑo que causan las palabras y actitudes injustas dentro del hogar:
โ€œEl corazรณn apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesosโ€.
Proverbios 14:30

El favoritismo alimenta la envidia. Y la envidia destruye desde adentro.

Tal vez como padre o madre no lo haces con mala intenciรณn. A veces el hijo โ€œmรกs tranquiloโ€, el โ€œmรกs responsableโ€, el que โ€œse parece mรกs a mรญโ€, recibe mรกs atenciรณn. O el hijo que pasรณ por una enfermedad, por una situaciรณn difรญcil, y sin darnos cuenta lo colocamos en un lugar especial. Pero una cosa es atender necesidades distintas, y otra muy diferente es crear jerarquรญas de amor.

Cada hijo es distinto. Cada uno necesita amor, correcciรณn, afirmaciรณn y tiempoโ€ฆ pero todos necesitan sentirse igualmente amados.

Ahora bien, tambiรฉn es verdad โ€”y hay que decirlo con honestidadโ€” que no todos los hijos se comportan igual. Hay hijos que son mรกs responsables, mรกs atentos con sus padres, que trabajan, que ayudan econรณmicamente, que se preocupan cuando papรก o mamรก estรกn enfermos y siempre estรกn ahรญ. Reconocer eso no es favoritismo, es justicia. La Biblia nos enseรฑa a distinguir entre amar igual y tratar igual. Amar es igual para todos; el trato, la confianza y ciertas responsabilidades se ganan con la conducta. โ€œEl que es fiel en lo poco, tambiรฉn en lo mucho es fielโ€ (Lucas 16:10). No se trata de poner etiquetas de โ€œfavoritoโ€ o โ€œrechazadoโ€, sino de evitar comparar y humillar. A los hijos mรกs atentos se les puede agradecer y reconocer sin usar eso para herir a los otros, y a los mรกs desatentos se les debe corregir con amor, no con desprecio. โ€œEl que ama, disciplina a tiempoโ€ (Proverbios 13:24), y โ€œPadres, no exasperen a sus hijosโ€ (Efesios 6:4). La clave estรก en afirmar el bien sin usarlo como arma, y corregir lo que falta sin retirar el amor. Asรญ evitamos el favoritismo y formamos corazones responsables, no resentidos.

Efesios nos recuerda una verdad poderosa para la crianza:
โ€œY vosotros, padres, no provoquรฉis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestaciรณn del Seรฑorโ€.
Efesios 6:4

El favoritismo provoca ira. Aunque tarde en salir, un dรญa aparece.

Dios nos confรญa hijos, no para repetir errores generacionales, sino para romperlos. Tal vez tรบ creciste sintiรฉndote menos amado. Tal vez juraste no hacer lo mismoโ€ฆ y sin darte cuenta, lo estรกs repitiendo. Hoy es un buen dรญa para detenerte, mirar tu corazรณn y corregir el rumbo.

Te dejo esta reflexiรณn para el corazรณn: el amor que se reparte con justicia sana, une y fortalece. El amor que se inclina hacia uno solo, aunque parezca pequeรฑo, termina destruyendo mucho.

Te invito a que me acompaรฑes en esta oraciรณn.

Seรฑor, hoy pongo delante de Ti mi corazรณn como padre y como madre. Si en algรบn momento he mostrado preferencias, si he herido sin darme cuenta, si he repetido errores del pasado, te pido perdรณn. Ayรบdame a amar a mis hijos como Tรบ nos amas: con justicia, con verdad y con un amor que no compara. Sana lo que haya sido daรฑado y dame sabidurรญa para criar conforme a Tu corazรณn. Amรฉn.

En Somos Cristianos Conectamos Corazones con Cristo.

Tambiรฉn te puede interesar:

COMENTARIOS EN SOMOSCRISTIANOS