Quédate hasta el final, porque esta noticia no solo es política… es profundamente espiritual.
El candidato al Senado de Estados Unidos y representante estatal de Texas, James Talarico (D-Austin), declaró recientemente en una entrevista televisiva que la Biblia no menciona el aborto ni el matrimonio entre personas del mismo sexo. Según él, Jesús enseñó que la salvación se obtiene tratando bien a las personas y “dando la bienvenida al extranjero”.
Durante su participación en un programa nacional, Talarico citó Mateo 25, afirmando que Jesús dejó claro cómo seremos juzgados y salvos: “dando de comer al hambriento, sanando al enfermo y recibiendo al extranjero”. Añadió que no se trata de asistir a la iglesia ni de afiliación política, sino de cómo tratamos a los demás.
El candidato también criticó lo que llamó “la derecha religiosa”, señalando que, según su perspectiva, durante décadas ha convencido a muchos cristianos de que los temas más importantes eran el aborto y el matrimonio homosexual, asuntos que —según él— “no se mencionan en la Biblia y de los que Jesús nunca habló directamente”.
Talarico, quien estudia en un seminario presbiteriano en Austin, afirmó además que Jesús dio dos mandamientos: amar a Dios y amar al prójimo, y que no existe excepción en ese segundo mandamiento, sin importar raza, género, orientación sexual, estatus migratorio o afiliación religiosa.
Sin embargo, es importante aclarar el contexto bíblico. En Mateo 22:36-40, Jesús respondió a cuál era el mandamiento más importante, no cuáles eran los únicos. Él citó Deuteronomio 6:5 y Levítico 19:18, y concluyó:
“De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.”
Eso significa que toda la enseñanza moral de la Escritura está conectada a esos principios, no que otros temas queden anulados.
En el debate también se mencionó el tema de inmigración y autoridad civil. Otros líderes cristianos recordaron Romanos 13, donde se enseña que las autoridades civiles han sido establecidas por Dios para mantener el orden y ejercer justicia. El texto afirma que la autoridad es “servidora de Dios” para castigar al que hace lo malo.
El tema ha generado fuerte conversación entre creyentes, especialmente en un contexto donde la fe y la política se entrelazan constantemente.
Te dejo esta reflexión.
Es verdad que Jesús nos llamó a amar, a servir y a mostrar compasión. Mateo 25 nos recuerda que nuestra fe debe reflejarse en acciones concretas. Pero también es cierto que el amor bíblico no cancela la verdad bíblica.
La Palabra de Dios sí habla del valor de la vida desde el vientre.
“Antes que te formase en el vientre te conocí.” (Jeremías 1:5)
“Tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre.” (Salmo 139:13)
La Escritura también define el diseño del matrimonio.
“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer.” (Génesis 2:24)
Como cristianos, no podemos elegir solo los versículos que encajan con nuestra narrativa. Amar al prójimo no significa redefinir lo que Dios estableció. El verdadero amor habla con gracia, pero también con verdad.
En Somos Cristianos creemos que el Evangelio no es una herramienta política, pero tampoco es moldeable según tendencias culturales. La fe cristiana es completa: incluye misericordia y justicia, compasión y santidad, gracia y verdad.
Jesús sí habló de amar al prójimo. Pero también llamó al arrepentimiento, a la obediencia y a vivir conforme a la voluntad del Padre.
Te invito a que me acompañes en esta oración.
Señor, danos sabiduría en tiempos de confusión. Ayúdanos a no dejarnos llevar por discursos que suenan correctos pero que pueden estar incompletos. Enséñanos a amar como Tú amas, pero también a permanecer firmes en Tu verdad.
Guarda nuestros corazones del orgullo, de la división y del odio. Permítenos representar a Cristo con carácter, convicción y humildad. Que nuestra fe no sea política, sino profundamente bíblica.
En medio del ruido, que Tu Palabra sea nuestra guía.
Amén.
Somos Cristianos, conectando corazones con Cristo.




