Un hombre saliรณ de prisiรณn despuรฉs de veinte aรฑos.
El dรญa que cruzรณ la puerta principal sintiรณ el aire en su rostro, mirรณ el cielo y sonriรณ. Por primera vez en mucho tiempo era libre.
Pero unas semanas despuรฉs descubriรณ algo inesperado.
Seguรญa viviendo con odio.
Seguรญa cargando culpa.
Seguรญa recordando errores del pasado.
Seguรญa sintiรฉndose preso por dentro.
Habรญa salido de una cรกrcel de concreto, pero todavรญa llevaba una cรกrcel en el corazรณn.
Y la verdad es que eso tambiรฉn nos pasa a muchos de nosotros.
Hay personas que pueden ir a donde quieran, hacer lo que quieran y decir lo que quieran, pero siguen siendo esclavas del miedo.
Esclavas de una adicciรณn.
Esclavas del resentimiento.
Esclavas de la ansiedad.
Esclavas de la opiniรณn de los demรกs.
Esclavas de heridas que ocurrieron hace aรฑos.
Por fuera parecen libres. Por dentro viven encadenadas.
Por eso Jesรบs dijo algo extraordinario:
ยซAsรญ que, si el Hijo os libertare, serรฉis verdaderamente libres.ยป (Juan 8:36)
Observa que Jesรบs no dijo simplemente ยซserรฉis libresยป.
Dijo: ยซverdaderamente libres.ยป
Porque existe una libertad que el dinero no puede comprar.
Una libertad que no depende de un gobierno, de una situaciรณn econรณmica o de las circunstancias de la vida.
Es la libertad de un corazรณn que ha sido perdonado.
La libertad de dejar de cargar culpas que Cristo ya llevรณ en la cruz.
La libertad de soltar el pasado.
La libertad de no vivir dominado por el pecado.
La libertad de saber que, pase lo que pase, pertenecemos a Dios.
Tal vez hoy nadie ve las cadenas que llevas por dentro.
Tal vez sonrรญes delante de todos, pero cada noche peleas con pensamientos que te roban la paz.
Jesรบs no vino solamente a cambiar tu comportamiento. Vino a romper las cadenas que tรบ no puedes romper por tus propias fuerzas.
Y cuando Cristo libera a una persona, puede que las circunstancias no cambien de inmediato, pero algo cambia dentro de ella para siempre.
Te dejo esta reflexiรณn:
La verdadera libertad no consiste en hacer todo lo que queremos. La verdadera libertad consiste en dejar de ser esclavos de aquello que nos destruye. Y esa libertad solo puede darla Jesucristo.
Te invito a que me acompaรฑes en esta oraciรณn.
Seรฑor Jesรบs, tรบ conoces las cadenas que todavรญa llevo en mi corazรณn. Hoy las pongo delante de ti. Libรฉrame de todo aquello que me aleja de tu paz y de tu propรณsito. Ayรบdame a caminar en la libertad que solo tรบ puedes dar. Amรฉn.
Somos Cristianos, conectando corazones con Cristo.




