Hay dolores que muchas personas llevan en silencio durante años. No se ven por fuera, pero marcan profundamente el corazón. Uno de esos dolores es el que viven muchas mujeres cuando su relación con su padre estuvo marcada por la ausencia, el abandono o la falta de amor.
Una nueva película cristiana busca hablar de ese tema con honestidad y esperanza. Se llama “He Calls Me Daughter” (Él me llama hija) y presenta historias reales de mujeres que han encontrado sanidad emocional al descubrir el amor de Dios como Padre celestial.
La película reúne testimonios sinceros de mujeres que crecieron con heridas profundas en su relación con sus padres terrenales. Algunas recuerdan palabras que nunca escucharon.
Una de ellas dice en la película:
“Mi papá nunca me dijo que yo era bonita.”
Otra confiesa algo que muchas mujeres han sentido alguna vez:
“Mi papá nunca me dijo que yo era especial o importante. Era como si no me conociera.”
Entre las voces que participan está la reconocida comediante cristiana Chonda Pierce, quien también comparte parte de su propia historia familiar.
En el documental, Pierce recuerda con tristeza algunos momentos de su infancia y juventud, señalando que en muchas de las iglesias donde su padre pastoreó, su comportamiento causó profundas heridas en la familia.
La película surge después del éxito del documental cristiano “Show Me the Father”, estrenado en 2021, que exploraba la importancia del rol de los padres. Sin embargo, esta nueva producción decide enfocarse en una perspectiva distinta: cómo las hijas viven las consecuencias emocionales cuando esa relación se rompe o nunca se construye correctamente.
El director Rick Altizer explica que la idea nació después de sentir un llamado espiritual muy claro.
Según contó, mientras reflexionaba sobre el proyecto, sintió que debía hacer una película enfocada específicamente en mujeres que cargaban con estas heridas. Al principio dudó, porque pensaba que tal vez no era la persona indicada para contar esas historias.
Pero, según relata, sintió que el Espíritu Santo le recordó que debía hacerlo.
“Sentí en mi corazón que Dios me decía: ‘Te he dado todo lo que necesitas. Solo hazlo’”, explicó el director.
En el documental participan mujeres de diferentes contextos, entre ellas Lynsi Snyder, conocida por ser propietaria de la cadena de restaurantes In-N-Out Burger. Ella también habla abiertamente sobre el impacto que tuvo en su vida la ausencia de su padre.
“Cuando mi papá salió de mi vida, quedó una herida abierta”, comparte en la película.
Otros testimonios también revelan historias dolorosas. La actriz BJ Arnett recuerda que lo único que deseaba era escuchar a su padre decir que estaba orgulloso de ella.
“Todo lo que quería era que mi papá dijera que yo era suya”, afirma.
Otra mujer, Dee Dee Mayer, relata un episodio traumático de violencia que marcó su infancia.
La doctora Meg Meeker, autora y especialista en crianza, también participa en la película explicando que muchas mujeres cargan con lo que ella llama “vacío paterno”, aunque no siempre saben identificarlo.
“Muchas mujeres sienten un dolor profundo en su interior, pero no saben de dónde viene”, explica. “La verdad es que toda hija necesita la afirmación de su padre.”
La película también reconoce una realidad que muchas iglesias conocen bien: hay mujeres que aman a Dios, sirven en la iglesia, participan en ministerios y aun así siguen cargando heridas emocionales relacionadas con su padre.
Rick Altizer dice que pensó especialmente en ellas cuando realizó este proyecto.
“Pensé en la mujer cristiana que va a la iglesia, que participa en el grupo de alabanza, que asiste a conferencias, que estudia la Biblia… y aun así sigue sintiendo ese dolor”, explicó.
Uno de los temas centrales del documental es que muchas personas pueden conectarse con Jesús, pero les cuesta ver a Dios como Padre, porque su experiencia con su padre terrenal fue negativa.
Por esa razón, la película también ofrece herramientas para iniciar un proceso de sanidad. Los espectadores podrán acceder a una guía de estudio de seis semanas, diseñada para ayudar a reflexionar, hablar sobre estas heridas y comenzar un camino de restauración emocional y espiritual.
La idea, según Altizer, es que las mujeres puedan aprender a ver a Dios de una forma distinta.
No como el reflejo de un padre humano imperfecto, sino como el Padre celestial perfecto que ama con fidelidad, verdad y misericordia.
Al final del documental, Chonda Pierce resume esa verdad con una frase sencilla pero poderosa:
“Un Padre celestial lo cambia todo.”
La película “He Calls Me Daughter” se estrenará en cines el 17 y 18 de marzo, y quienes deseen saber dónde verla pueden encontrar información en el sitio oficial del proyecto.
Más allá de ser solo una película, el mensaje que transmite es claro:
las heridas del pasado son reales… pero la sanidad también lo es cuando una persona descubre el amor del Padre que nunca abandona.
A veces el dolor de una hija comenzó con la ausencia de un padre terrenal.
Pero la historia no tiene que terminar ahí.
Porque para Dios, cada mujer sigue siendo llamada por un nombre que cambia todo: hija.
Somos Cristianos, conectando corazones con Cristo.




