Devocional #3: La Grandeza de Dios y Nuestro Propósito
Lectura Bíblica:
“Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto: «¿Qué es el hombre para que en él pienses? ¿Qué es el hijo del hombre para que lo tomes en cuenta?». Lo hiciste poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. Le diste dominio sobre la obra de tus manos; todo lo pusiste bajo sus pies.”
Salmo 8:3-6 NVI
Reflexión:
Hay momentos en la vida en los que sentimos que somos insignificantes, especialmente cuando miramos la inmensidad del universo. El salmista David también tuvo este pensamiento al contemplar la obra de Dios en el cielo: la luna, las estrellas y la creación en su esplendor. Se preguntó, ¿cómo es posible que el Dios del universo se preocupe por el hombre?
Pero la respuesta de Dios es maravillosa: nos ha dado un lugar especial en Su creación. Nos hizo poco menor que los ángeles y nos ha coronado con gloria y honra. Nos ha confiado el cuidado de la tierra y de todo lo que en ella hay. No somos un accidente ni un simple número en la historia. Somos amados y diseñados con propósito.
Este pasaje también nos apunta a Jesús, quien siendo el Hijo de Dios se hizo hombre, tomó nuestra condición y restauró nuestro lugar en la creación. En Cristo, recuperamos nuestra identidad y propósito divino.
Aplicación:
Hoy, toma un momento para salir al aire libre, mirar al cielo y reflexionar en el amor y el propósito que Dios tiene para ti. No importa cuán pequeño o insignificante te sientas, Dios te ha dado un valor eterno. Vive con confianza y responsabilidad, sabiendo que fuiste creado para reflejar Su gloria en la tierra.
Oración:
Señor, cuando contemplo la obra de Tus manos, me asombro de Tu grandeza. Gracias por pensar en mí y darme propósito. Ayúdame a vivir con gratitud y a ser un fiel administrador de lo que me has confiado. En el nombre de Jesús, Amén.